jueves, 31 de mayo de 2012

Arg- Publicacion-La inseguridad alimentaria en la Argentina. Hogares urbanos. Año 2011.

Universidad Católica Argentina"Santa María de los Buenos Aires"
Observatorio de la Deuda Social Argentina
Buenos Aires, 31 de mayo de 2012

Estimados,

Por el presente enviamos el primer Documento de Trabajo 2012 del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), cuyo tema es La inseguridad alimentaria en la Argentina. Hogares urbanos. Año 2011.

Asimismo, aprovechamos la oportunidad para adjuntarles la agenda de las próximas presentaciones de Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) y del Observatorio de la Deuda Social de Infancia (ODSI). Serie del Bicentenario (2010-2016). Año II:
Acto de presentación del Informe Anual del Observatorio de la Deuda Social Argentina. UCA.
Jueves 19 de Julio a las 18:30 en el Auditorio San Agustín – Subsuelo del Edificio Santa María. Av. Alicia Moreau de Justo 1300 –Pontificia Universidad Católica Argentina - Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Acto de presentación del Informe Anual del Observatorio de la Deuda Social de la Infancia. UCA.
Martes 14 de Agosto a las 18:30 en el Auditorio Santa Cecilia - Subsuelo del Edificio San Alberto Magno - Av. Alicia Moreau de Justo 1500 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Actividades no aranceladas. Se entregará un ejemplar por persona para lo cual se requiere inscripción previa completando el siguiente formulario.

Edificio San Alberto Magno - Av. Alicia M. de Justo 1500, 4to. piso (1107) Buenos Aires.


miércoles, 30 de mayo de 2012

MUNDO-Campaña Global para Exigir Justicia Climática

30- 5-12 Biodiversidad


Organizaciones y redes internacionales y regionales de la sociedad civil de más de 130 de países de todas las regiones lanzaron la Campaña con los propósitos de “contrarrestar las iniciativas de poderosos gobiernos, instituciones internacionales y corporaciones que provocarán más daño a la gente y al planeta”.
Más de 20 organizaciones y redes internacionales y regionales de la sociedad civil y más de 130 de países de todas las regiones lanzaron la Campaña Global para Exigir Justicia Climática con los propósitos de “contrarrestar las iniciativas de poderosos gobiernos, instituciones internacionales y corporaciones que provocarán más daño a la gente y al planeta” y “luchar por medidas que eviten cambios climáticos catastróficos y preparar a la gente para enfrentarse con los impactos presentes y futuros”.

Los firmantes, entre ellos Social Watch y muchos de sus asociados y puntos focales nacionales, proponen, entre otras medidas, “impedir cambios climáticos catastróficos y asegurar una distribución justa y adecuada de las drásticas reducciones de emisiones necesarias”, “frenar las falsas soluciones” en la materia y “asegurar una financiación adecuada y apropiada basada en la responsabilidad de los países sobre la deuda climática y su obligación de pagar reparaciones a los pueblos afectados”.
Lo que sigue es el texto de la declaración de las organizaciones y redes de la sociedad civil:
¡Exigimos justicia climática ahora!
Nuestra lucha por justicia climática va mucho más allá de las negociaciones diplomáticas en curso, pero éstas son una instancia crítica que requiere esfuerzos aun mayores para contrarrestar las iniciativas de poderosos gobiernos, instituciones internacionales y corporaciones globales que provocarán más daño a la gente y al planeta, para luchar por medidas que eviten cambios climáticos catastróficos y para preparar a la gente a enfrentarse con los impactos presentes y futuros.
Para posibilitar campañas colectivas más poderosas, muchas organizaciones han trabajado en conjunto en la Campaña Global para Exigir Justicia Climática, dirigida a todos los gobiernos y a las negociaciones internacionales sobre cambio climático, que combina efectivamente acciones “internas” y “externas” a los foros diplomáticos.
Este llamado sirve como convocatoria para trabajar en conjunto sobre demandas comunes, que están expresadas, en términos generales, en el llamado, pero que pueden extenderse y fundamentarse en acuerdos ya logrados por el movimiento y actualizados para reflejar los más recientes acontecimientos. Los invitamos a sumarse a la Campaña Global para Exigir Justicia Climática y a firmar los llamados como una expresión de su compromiso, a través de la dirección de correo electrónico DemandClimateJustice@gmail.com
Somos movimientos y organizaciones comprometidos con muchas luchas por un Nuevo Mundo, un mundo en que las necesidades, los intereses, los derechos y las aspiraciones de los pueblos tengan prioridad sobre el lucro de las corporaciones y los excesos de las élites. En los años por venir, nuestra solidaridad y la acción colectiva son cruciales. El cambio climático ya tiene impactos devastadores a nivel planetario, y van en aumento. Se cierra con rapidez la ventana de oportunidad para impedir la llegada al punto de no retorno y para detener una catástrofe climática irreversible.
El cambio climático multiplica el sufrimiento de los pueblos, ya sobrecargados por las injusticias globales, el hambre y las violaciones de derechos humanos. Esta crisis amenaza con la extinción de poblaciones enteras y con cambios profundos a la vida en la tierra. Es preciso actuar con claridad, cohesión y coraje si es que deseamos estabilizar el sistema climático de la Tierra y asegurar un sistema justo y sustentable en el mundo.
Como otras crisis globales, el cambio climático surge en desigualdades históricas y de prácticas y políticas promovidas por los países ricos e industrializados, y por sistemas de producción y consumo que sacrifican las necesidades de los más por el interés de los menos. Lo pueblos afectados del mundo tienen muy poca responsabilidad sobre la crisis climática, pero sufren sus peores efectos y se encuentran privados de los medios para responder a ella.
Afrontar estos desafíos requiere una transformación social profunda en todos los países y a todos los niveles: local, nacional y global. Se requiere un rápido cambio de sistemas y métodos de producción y consumo que sean compatibles con los límites del planeta y que apunten a satisfacer las necesidades de la gente en lugar de la búsqueda insaciable de ganancias.
La lucha por resultados inmediatos y concretos en términos de una drástica reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero y para permitir a la gente afrontar y resolver los impactos de la crisis climática es parte de un proceso de transformación social profunda. Nuestro compromiso con la lucha por una nueva arquitectura climática internacional está basado sobre la ciencia, la equidad y la justicia.
En lugar de cumplir con sus responsabilidades históricas y sus compromisos legales, los gobiernos de los países industrializados están intentando revertir los principios de la Convención sobre el Clima, desmantelando los acuerdos existentes. Este esfuerzo comenzó con el denominado Acuerdo de Copenhage, fue alentado por los resultados de Cancún y finalmente prosiguió con la adopción de la Plataforma de Durban. Entre otras cosas, se intenta imponer un sistema de “compromisos y revisión” que desmantela reglas climáticas multilaterales y promueve soluciones falsas como, por ejemplo, la expansión de los “mercados de carbono”. Una resistencia intensificada debe hacerle frente a esos esfuerzos.
Como parte de la amplia lucha hacia la justicia climática, hacia la reparación de la deuda climática y hacia una profunda transformación global, demandamos a todos los gobiernos que las negociaciones internacionales tengan significado, para lo cual deben lograr los siguientes resultados:
Impedir cambios climáticos catastróficos y asegurar una distribución justa y adecuada de las drásticas reducciones de emisiones necesarias. Es preciso limitar el aumento de la temperatura a menos de 1,5 grados centígrados con miras a reducirla un grado lo más pronto posible. Los países industrializados deben cumplir con sus compromisos legales existentes y hacer cortes drásticos en sus emisiones sin transferirlos, establecidos de acuerdo con su justa parte de carbono por habitante, tomando en cuenta su contribución histórica. Todas las cuentas de transferencias de recorte de emisiones y otros atajos y resquicios legales deben removerse. Estados Unidos deben comprometerse a metas comparables, basándose sobre su responsabilidad histórica.
Detener las falsas soluciones. Detener la implementación y la búsqueda de soluciones falsas como el comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero, los enfoques mercantilistas en perjucio de los bosques, el suelo y el agua, la geoingeniería de gran escala, la energía nuclear, las mega represas hidroeléctricas, los agrocombustibles o el llamado “carbono limpio”.
Asegurar una financiación adecuada y apropiada basada sobre la responsabilidad de los países sobre la deuda climática y su obligación de pagar reparaciones a los pueblos afectados. Los países ricos deben cubrir la totalidad de los gastos necesarios para permitir que los países en desarrollo y las comunidades afectadas puedan afrontar los impactos del cambio climático (incluyendo pérdidas pasada, presentes y futuras) así como los costos para permitir en el Sur el cambio a sistemas sustentables y equitativos. Las finanzas climáticas no deben generar deuda y deben ser canalizadas mediante un fondo global democrático y sujeto a rendir cuentas, independiente de cualquier otra institución financiera internacional y que respete los principios de acceso directo y determinados por los países y decisiones participativas sobre el uso de los fondos.
Asegurar la transferencia de tecnologías apropiadas sin las barreras de la propiedad intelectual. Los países industrializados deben compartir libremente tecnologías seguras, apropiadas, ecológica y socialmente adecuadas.
Tomar pasos decisivos hacia una profunda transformación del sistema basado sobre la equidad, la ciencia y los derechos de los pueblos a vivir en armonía y respetando a la Pachamama (Madre Tierra). Transformar las estructuras económicas y tecnológicas y reorientar las políticas para distanciarnos del modelo inspirado en la ganancia, orientado al crecimiento explotador y con gran consumo de carbón y asegurar en su lugar una transición justa hacia un desarrollo sustentable, orientado a la gente, equitativo y democrático.
Llamamos a los gobiernos a poner fin a años de atraso y asumir sus obligaciones morales, históricas y legales.
¡Exhortamos a todos los movimientos, organizaciones populares, de la sociedad civil y ciudadanos preocupados a unirse a esta Campaña Global para Exigir Justicia Climática!
Firmantes iniciales
Organizaciones y redes internacionales y regionales

Ver listado de firmas y Firmar en
http://biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Campana_Global_para_Exigir_Justicia_Climatica 

martes, 29 de mayo de 2012

UE- Pobreza relativa afecta a 13 millones de niños europeos

martes, 29 de mayo de 2012   Argenpress

PL
Alrededor de 13 millones de niños padecen pobreza relativa o privaciones en los países de Europa, reveló un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), difundido hoy.
El estudio titulado "Niños pobres en países ricos" abarcó a los 27 miembros de la Unión Europea, más Islandia, Noruega, Suiza, Canadá, Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda.
La situación más grave en el denominado viejo continente se vive en Rumanía, Bulgaria y Hungría y la mejor corresponde a Islandia, Suecia y Noruega, señala el documento.
El estudio analiza dos grandes variantes, una de ellas la llamada pobreza relativa, la cual corresponde a los infantes de hogares donde el ingreso es equivalente a la mitad del promedio nacional.
La otra es la situación de privación, que ocurre cuando un menor carece de dos o más de los 14 elementos considerados indispensables, como la alimentación, condiciones para estudiar, libros adecuados a su nivel de conocimientos y otros.
En cuanto a la participación estatal para combatir estos flagelos, Francia ocupa el primer lugar europeo con un gasto de 3,7 por ciento del Producto Interno Bruto pero, a pesar a ello, aún el 10,1 por ciento de niños sufren carencias y 8,8 están en pobreza relativa.
Según Fabienne Quiriau, presidenta de la Comisión Infancia de la delegación francesa de Unicef, otras fuentes indican que en el país galo hay al menos 600 mil menores mal alojados y 20 mil sin domicilio fijo.
Si bien las autoridades lograron reducir la tasa bruta de pobreza relativa infantil del 19,4 al 8,8, otros países con menos gastos alcanzaron resultados más favorables, señala el informe.
Quiriau afirmó que para mejorar los efectos de la inversión estatal en esta materia hace falta crear un observatorio nacional de la niñez y la juventud, así como un mecanismo de compensación de la pobreza para acompañar a los menores y sus familias.
Los resultados confirman un diagnóstico elaborado por Unicef Francia y presentado a los partidos políticos para ser tomado en cuenta durante las elecciones presidenciales y legislativas de este año, informó Quiriau.
 
http://www.argenpress.info/2012/05/pobreza-relativa-afecta-13-millones-de.html


Arg- Dos niños muertos por agrotóxicos en un año en un solo hospital ¿Cuantos muertos más deberemos contar?

lunes, 28 de mayo de 2012-  Argenpress

Mercedes Mendez (COPENOA)

El modelo agroindustrial imperante en Argentina desde hace más de una década, en base a monocultivos, transgénicos y uso de agrotóxicos: intoxica, enferma y mata. Los niños son las primeras víctimas. El Estado, principal responsable: mira para otro lado.

Esto en verdad es algo que nunca hubiera deseado escribir. Me lleva a hacerlo el dolor y la impotencia que desde hace unos días siento tras conocer un dato, frío, como todos los datos o las estadísticas:
El sábado pasado, tras permanecer varios días internados en grave estado, falleció otro niño, oriundo de la ciudad de Lavalle, Corrientes, intoxicado por agrotóxicos.
En junio del 2011, me encontraba participando de un Encuentro de Pueblos Fumigados en Carlos Pellegrini, Corrientes y allí supe de la muerte de Nicolás y también de lo grave que estaba Celeste, trasladada a Buenos Aires y en lista de trasplante hepático, que finalmente no necesitó.
Allí, la mamá de Nicolás me contó que vivían frente a una tomatera que siempre “tiraban venenos”, que en esos día habían tirado y que las zapatillas de los chicos tenían incluso pegado barro que se había hecho al mezclarse con el agua que venía de la tomatera. Contó que Nicolás lamentablemente no corrió la misma suerte de Celeste, él ni siquiera pudo llegar a ser trasladado a un centro de mayor complejidad.
Los familiares de Celeste allí presentes, me encomendaron que a mi regreso a capital contactara con la madre de la niña. En los pocos encuentros que tuve -ya Celeste estaba mejor- relató nuevamente el miedo que tenían de regresar a ese lugar, ya que sabían que la vida de ellos y sobre todo la de sus hijos corrían serios riesgos a causa de la amenaza de envenenamiento constante que significaba vivir allí, por las permanentes fumigaciones en las tomateras.
A sabiendas de la gravedad de las consecuencias que las fumigaciones están provocando en la salud de la población afectada, es que participé de encuentros escuchando testimonios de pobladores y profesionales afectados; escribí notas a autoridades hospitalarias alertando sobre el tema y solicitando ayuda; difundí informaciones y participé en la organización de charlas-ateneos dentro de instituciones de Salud, tres en menos de un año.
Evidentemente pareciera que nada de esto, que muchos otros ya vienen tenazmente realizando y denunciando también desde hace años, hace que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, de lo contrario estas cosas no deberían seguir ocurriendo con descarada impunidad.
Ante tanta impotencia y dolor que, aún no me invalidan a perseverar en el tema, algunas preguntas y reflexiones pugnan por salir de mi cabeza.
No es esta la ocasión de citas pero, hay informes científicos más que suficientes que indican que las sustancias que se están utilizando en la agricultura en los últimos años son más que dañinos para el suelo, el agua, los animales y las personas…es decir, más claro: son VENENOS incluso algunos fueron utilizados como armas de guerra y ahora son derramados a millones de litros sobre poblaciones indefensas.
Los niños de Corrientes tal vez hayan “cometido el delito” de llevarse tierra o alguna planta del lugar -donde viven, aman y se saben parte- a la boca. Cualquiera de nosotros o nuestros hijos, sobrinos o nietos lo hemos hecho alguna vez, pero es evidente que a ellos desde hace unos años, esto les está representando la diferencia entre la vida y la muerte.
Unos días antes de descomponerse el nene que falleció el sábado, los “marcadores biológicos”, según cuentan, indicaron claramente que ahí estaba pasando algo: cayeron fulminados el perro, los chanchos y otros animales del lugar, “ninguno se agusanó” cuentan asombrados. Vaya detalles no?
¿Quién y desde cuándo han dictaminado que jugar con la naturaleza sea una inapelable sentencia de muerte?
Imaginemos por un momento que en lugar de haber sido por agrotóxicos, hubieran sido dos muertes en un año, en una ciudad de 5000 hab. (Como aproximadamente tiene Lavalle) por inseguridad por ejemplo, por secuestros u otra causa ¿Cuál habría sido nuestra reacción como sociedad?...
¿Y la reacción de los medios…corporativos o no? Si la causa hubiera sido otra, si además los chicos hubieran sido de otro medio social… ¿Cuál habría sido la atención, las páginas y el tiempo dedicado por la prensa?...
Sin duda hubieran estado haciendo largas y firmes guardias periodísticas esperando “el último parte médico” que informara como sigue todo…estarían esperando resultados de análisis…de autopsia…etc.
¿En definitiva, estarían haciendo sentir a la sociedad que la persona que está peleando por sobrevivir, si se muere, se nos muere un poco a todos no? ¿Por qué en este caso no pasa lo mismo? Me pregunto: ¿la muerte de estos dos nenes no nos debe doler a todos? Eran dos nenes sanos, nunca nadie debía haberlos intoxicado, tampoco fue un descuido de la madre…
Y, a los equipos de salud: ¿Qué responsabilidad nos cabe en salir a denunciar estas cosas que vemos están pasando? ¿Es ético seguir mirando para otro lado cuando están envenenando a las personas impunemente?
Y estamos hablando acá solo de las intoxicaciones agudas, ¿qué pasa además con las consecuencias crónicas en el medio ambiente y en las personas? ¿Qué pasa desde el punto de vista de la salud, con el aire que respiramos, con el agua que tomamos, con los alimentos que ingerimos?..
Esos tomates de Lavalle seguramente estarán en nuestra mesa mañana?...Que la población esté ingiriendo a diario pequeñas dosis de tóxicos que se irán acumulando progresivamente, no es un problema de salud?
Y, en caso de haber recibido un trasplante hepático, ¿no deberíamos cuestionarnos si es un éxito para la ciencia o los equipos de salud intervinientes, realizar un trasplante con todo lo que ello significa, en un nene que nunca debía haberlo necesitado, de no ser porque se está permitiendo envenenar a las personas?
Y: ¿A quién vamos a comunicar los resultados de los análisis, al SENASA? institución que permite que estos venenos sigan siendo utilizados? Qué esperamos que nos van a decir? No debemos pensar en hacer algo más?
Y al Ministerio de Educación? No le preocupa que “sus alumnos y maestros” estén siendo fumigados mientras están tomando clases o en los patios de las escuelas? Tampoco lo saben?
Y que se están enfermando y muriendo como consecuencia de ello? Algunas cosas, pocas, tengo claras entre tanta impotencia y dolor que aturde.
Esto no se arregla “alejando” las fumigaciones. Los venenos son venenos y enferman y matan, más rápido o más lentamente, sea por aire, por tierra, a 800 o a mil metros: creo que no hay lugar a discusión: NO SE DEBEN USAR.
Lo más fácil es cargar sobre responsabilidades individuales -que las hay por supuesto y deben pagar- pero pienso que hay otras que son más grandes y siempre terminan eludiéndose y son las que corresponden a las autoridades que deben tomar medidas urgentes, prohibiendo usos y protegiendo a las víctimas que son presa fáciles de esta situación, por ser los más humildes y con sus necesidades totalmente insatisfechas.
Protegerlos significa no dejar que nadie tome represalia con ellos y ofrecerles otro medio de subsistencia que no sea a costa de su salud o la de sus familiares por ejemplo.
Pienso que la solución no es fácil, pero es una decisión política, no hay otro modo de cambiarlo y debe priorizar la Salud a la rentabilidad indefectiblemente, aunque tristemente uno observa que todo va camino a seguir profundizándose, pero en sentido contrario.
Mientras, seguiremos insistiendo en que los agrotóxicos enferman…envenenan y matan, pero sin dejar de denunciar también que de todo eso hay responsables, hay homicidas y hay cómplices que callan y otorgan mientras se llenan de dinero.
Sin duda hay que subvertir los valores ya que, de seguir así, seguiremos contando los enfermos y muertos que por supuesto siempre los ponemos nosotros, los de este lado de la vereda.

http://www.argenpress.info/2012/05/dos-ninos-muertos-por-agrotoxicos-en-un.html